La Noyée
Las confusiones en mi cabeza no dejan de darme vueltas, y solo pueden ser expuestas en la naturaleza de mi imaginación en ese mundo en el que bailo desesperadamente y con gracia, podría hacer llover pintura de los paredes y jugar con los dedos a dibujar mis sentimientos, mientras no para de sonar aquella canción que sin lugar a dudas ha reflejado mi marea emocional, social, intelectual, etc, etc...
Es caer desde un lugar en el que no se sabía que se estaba, como despegar las suelas de un cemento a medio secar, picazón después de jugar en el césped, intranquilidad contagiosa y pasmante, que no permite moverse mucho, pero que te trae jalando los hilos por aquel tirano sentado en tu pituitaria y que cabalga mientras tus manos no dejan de tocarse unas a otras y restregar tu cara, mientras tu alma se siente atrapada en tu carne y quiere pasear en un grito...
Mi alma es la Noyée esta noche y los días que siguen...
